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Child theme index:«Me entusiasma trabajar para el cine, lo que detesto es la industrialización del acto creativo musical»
Fotografía: Alberto García Alix
¿Cómo se lleva ser «el único español vivo que publica la compañía de música clásica Deutsche Grammophon”?
Sí, parece que esta circunstancia se esta convirtiendo en mítica.
Bueno es una circunstancia bonita, al menos desde el punto de vista emocional; cuando era joven, adolescente, una de mis prioridades al recoger cuatro “duros” por mi cumpleaños era ir a Galerías Preciados a comprar un disco de esa compañía, donde estaban todos los grandes directores, pianistas y compositores que yo adoraba. Estar bajo ese mismo cielo es muy bonito, y exige una gran responsabilidad en la calidad de la música que escribes y cómo la interpretas. Ni te imaginas lo exigentes que son cuando mandas un nuevo trabajo y lo ponen bajo juicio de valor.
Este año ha presentado su último trabajo Poetic Logbook. ¿Cómo le explicaría en qué consiste el disco a alguien que desconociera de su trayectoria? ¿Poesía musicada, melodías versificadas…?
Poetic Logbook es el primer disco de una trilogía donde quiero exponer mi momento musical y el recorrido personal por la poesía del mundo que en algún momento de mi vida me ha atrapado. Considero que la poesía es el vehículo mas sofisticado que tiene el ser humano para elevar su existencia, para explicar lo mas profundo, bello y horrible que tiene en si nuestra especie. El verbo da sentido a lo que entendemos, y con la música intento ligar, con mucho respeto, ese sentido a través de la música.
Ha perseguido la inspiración en EE.UU., México y ahora Mallorca, ¿cuál de esas tres «musas» ha sido el amor de su vida?
Más que perseguir la inspiración, he perseguido la supervivencia y la posibilidad laboral. Durante treinta años he vivido en el extranjero y en Madrid donde podía desarrollar profesionalmente mi oficio. Como arreglista, como compositor para cine, como compositor sinfónico… nunca me gusto la docencia, y el ejercicio de compositor en Mallorca es complejo, no salen muchas oportunidades de las que sacar un mínimo provecho para salir adelante. Ahora es diferente, ya no necesito ir a buscar trabajo, el trabajo me llega, eso es un lujo, y es fruto de muchos años de trabajo. Y en esa situación, el mejor lugar donde escribir, vivir, es sin duda Mallorca.
Su trabajo en el cine ha tenido un gran reconocimiento fuera del circuito clásico, con nominaciones a los Goya en 2014 por «Las brujas de Zugarramurdi» (Álex de la Iglesia) o a los Globos de Oro en 2015 por la música de la película «Birdman» (Alejandro González Iñárritu). Aún así, ha manifestado recientemente que no trabajará para el cine industrial, ¿cuál es el motivo?
Me entusiasma trabajar para el cine, lo que detesto es la industrialización del acto creativo musical. Y por necesidad, o por oportunidad hubo unos años en los que la producción musical que dedicaba al cine era muy grande, acababa una película y empezaba otra, un sin parar ni a pensar que música te gustaría realmente hacer. Ahora me encanta poder elegir donde participar y es donde el director de la película y yo podamos desarrollar un lenguaje común en el que la música y el acto creativo tengan un lugar especial, un sentido claro dentro de la dramaturgia de la película.
¿Puede explicarnos cuándo inició su relación personal o profesional con Bufete Buades y la naturaleza de la misma en la actualidad?
Mi relación con Bufete Buades empieza fuera del despacho y por razones mas relacionadas con el amor que con la abogacía. Teresa y Juan son sin duda unas amistades que se alojan en la intimidad de mi vida. Con ellos he vivido, y vivo momentos que están muy cercanos a lo mas bello que da la amistad.
¿Cuáles son los próximos retos profesionales que entusiasman a Joan Valent?
Bueno, el próximo mes de febrero editamos el single del próximo disco que saldrá en octubre del 2020, y mientras tanto, espero llenar teatros del mundo con Poetic loogbook. Es una vida apasionante que espero compartir en Mallorca muy pronto con todos ustedes.

Con apenas un mes de diferencia se han producido dos elecciones, unas generales y otras autonómicas, que entre muchas otras cosas afectan a la normativa turística de las Balears. ¿Qué se espera desde la FEHM para el futuro inmediato del sector?
Hasta el momento no hemos conseguido que la Administración avance al mismo ritmo que el sector empresarial hotelero, que ha realizado un esfuerzo sin precedentes en el reposicionamiento de la planta hotelera, con una clara aportación de valor que se ha traducido en una diversificación de la oferta, alargamiento de la temporada turística, creación de empleo, mayor rentabilidad… Sin embargo, como decía, la Administración no ha sido ágil en ese sentido, no ha sabido acompañar al sector con incentivos fiscales a la inversión, con actuaciones en los espacios públicos y en la mejora de infraestructuras, con reducción de trabas burocráticas.
Es necesario poner en marcha una campaña de apreciación del turismo; la colaboración público-privada que desde el sector hotelero siempre hemos reivindicado debe ser real y efectiva para tener los resultados positivos que nuestra comunidad precisa, y los partidos que integren el nuevo gobierno deberían compartir la visión respecto al turismo y trazar una hoja de ruta clara y bien definida.
Hace unos días apelaba a la necesidad imperiosa de “gozar de seguridad jurídica” para aportar estabilidad a una industria de la que dependen, directa o indirectamente, gran parte de las familias de esta comunidad. ¿En qué criterios deben basarse esas garantías jurídicas?
Es imprescindible que el turismo se considere como una “cuestión de Estado” y se aplique una política turística integral que confiera a la actividad turística el tratamiento prioritario que merece. Precisamos un marco regulatorio amplio que abarque los aspectos del turismo en su conjunto y que atienda a su transversalidad.
Otro aspecto fundamental es la necesidad de disminuir las cargas administrativas y económicas a las que están sometidas las empresas evitando duplicidades y simplificando los trámites administrativos, reduciendo los costes fijos de las empresas con una fiscalidad que incentive y no penalice. Son cuestiones clave para la mejora de la productividad y de la competitividad.
Para el sector hotelero es prioritario poder continuar con el proceso transformador iniciado hace unos años al amparo de la DA4 de la Ley del Turismo 8/2012. Para ello debemos tener una normativa urbanística que fomente la inversión y dé continuidad a las reformas de la planta hotelera, que han permitido incrementar la calidad, mejorar la eficiencia y ofrecer un mejor servicio.
Uno de los temas que genera más controversia en la actualidad es la regulación del alquiler vacacional. ¿Qué opinión le merece este asunto a la FEHM y cómo cree que debería actuarse en las diferentes modalidades de viviendas: plurifamiliares, unifamiliares, grandes ciudades, pequeñas localidades rurales…?
Desde la FEHM siempre hemos sido muy claros sobre este tema. El alquiler turístico ha existido siempre y ha convivido con la oferta hotelera. El problema, como todos sabemos, radica en la eclosión de las plataformas de comercialización, sobre las que no había ningún tipo de control. Como suele suceder, ha habido un desarrollo más rápido de la iniciativa privada que de la Administración, que se ha visto desbordada y por su lentitud en reaccionar les ha hecho “llegar tarde” una vez más.
Lo que pedimos es que las viviendas destinadas a alquiler turístico tengan las necesarias licencias, pues, de lo contrario, se está amparando su ejercicio clandestino. Igualmente, que estén sometidas a las mismas obligaciones tributarias que derivan de su ejercicio como persona física o jurídica, esto es, la declaración y liquidación, según sea el caso, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, Impuesto sobre el Valor Añadido, Impuesto de Sociedades, etc.
También deben tener unas exigencias de servicio y calidad exactamente iguales al sector hotelero y pasar por los mismos controles de inspección que los operadores tradicionales. Lo que venimos reclamando es que la inspección turística cuente con los medios personales y materiales suficientes para garantizar un cumplimiento de la normativa en igualdad de condiciones para todos los agentes. Hoy en día no se entiende que la Administración no esté dotada con herramientas tecnológicas potentes para su labor de inspección y que cruce los datos de Turismo con Hacienda para detectar oferta ilegal.
Relacionado con lo anterior, ¿qué opinión le merece el debate alrededor de la masificación turística en Mallorca y, si lo tiene, qué papel ha jugado el alquiler vacacional en esa percepción?
Hablamos de masificación y hemos de ser muy cuidadosos con los términos que empleamos. Estamos lanzando mensajes continuamente en ese sentido y eso acaba calando en nuestros mercados emisores. En ciertas ferias, los agentes turísticos nos preguntaron si Baleares tiene un problema con los turistas, y eso es preocupante.
Es evidente que la irrupción de nuevos modelos de negocio, que se han amparado bajo el paraguas de una mal llamada economía colaborativa, pone en peligro el delicado equilibrio territorial de nuestras islas por el crecimiento desaforado y descontrolado de esta oferta de alquiler.
Es por ello que, más allá de las normativas autonómicas, creemos que esta cuestión es lo suficientemente importante como para que el Gobierno de España tome cartas en el asunto y ponga freno a este tema, aprobando, en base a sus competencias, un marco regulatorio estatal, común a todo el territorio nacional, orientado a garantizar el derecho a la vivienda, a la convivencia, la seguridad de las empresas, de los trabajadores y de quienes nos visitan, que frene el intrusismo y la economía sumergida. No sólo en el alquiler sino también en transporte, ocio o comercio, por citar algunos ejemplos.
Bufete Buades asesora a la FEHM en materia legal. ¿En qué campos suele requerirse un mayor asesoramiento jurídico y si la aparición de las nuevas tecnologías aplicadas a los sistemas de contratación y alojamiento de los clientes está produciendo nuevas casuísticas relevantes?
Efectivamente, la FEHM ha colaborado estrechamente con el Bufete Buades en temas de tanta relevancia como la demanda a los controladores aéreos por los hechos producidos en diciembre de 2010. La FEHM pone a disposición de sus establecimientos asociados un asesoramiento jurídico especializado en las diferentes legislaciones, europea, estatal, autonómica y local, que afectan a las empresas turísticas. Las consultas más demandadas se centran en distintos trámites con las administraciones en relación con el ITS, gestión de propiedad intelectual, derecho urbanístico, aplicación de normativa turística y la relativa a higiene sanitaria, alimentaria, piscinas, seguridad industrial, accesibilidad universal, etc.
Son tantas las normativas de aplicación a la actividad hotelera que la parte de asesoría jurídica es muy importante en la labor de la FEHM, bien con el propio departamento jurídico, o bien con asesores externos especializados.
¿Cuáles son a su juicio las claves empresariales que toda empresa hotelera con establecimientos en Mallorca, debe asumir durante los próximos años para no perder el tren de la competitividad?
En primer lugar, continuar con la inversión. Hemos realizado una apuesta muy fuerte por la calidad y el reposicionamiento de nuestros establecimientos hoteleros, que hasta la fecha podemos cifrar en una inversión de 1.800 millones de euros. Debemos seguir por ese camino, siempre y cuando dispongamos de las herramientas legislativas que nos lo permitan.
La digitalización es una palanca que ha cambiado muchos hábitos de consumo tradicional. Hoy, las islas son un lugar estratégico para emprender y desarrollar tecnología turística. La implicación de la Administración es imprescindible. Es necesario desarrollar planes de innovación que sitúen a la industria turística española en la vanguardia tecnológica, como líder y potencia turística mundial que es, y poner en marcha ayudas que permitan a las empresas desarrollar planes de I+D+I, con una visión global e integradora del turismo.
Por otra parte, es necesario dar un impulso a la formación. La oferta formativa debe estar adaptada a las necesidades reales. Necesitamos dar un nuevo enfoque a la formación para aumentar la empleabilidad en el sector y para lograr este objetivo estamos dispuestos a colaborar con la Administración para diseñar los itinerarios formativos.
Si bien las temporadas turísticas pasadas fueron excepcionales en las islas, ahora se prevé un descenso considerable de la ocupación hotelera. ¿Qué previsiones manejan desde la Federación y qué explicaciones le ve?
Tal y como venimos advirtiendo, primero desde FITUR y después desde la ITB (Berlín), se está produciendo una ralentización del ritmo de las reservas como consecuencia, entre otras causas, de un descenso en el crecimiento de las principales economías europeas.
Estamos constatando un descenso de las reservas, sobre todo por parte de los turoperadores germanos y escandinavos por varios factores: la vuelta a primera línea de los destinos competidores de la ribera sur y oriental del Mediterráneo, Turquía, Egipto y Túnez que experimentaron subidas de dos dígitos en el año 2018. Y siguen en 2019.
La incertidumbre generada por el Brexit, la devaluación de la lira turca que hace que los paquetes de TTOO sean más atractivos por el precio; la climatología favorable en esos países emisores en 2018 ya se hizo notar y todo apunta a que en 2019 puede suceder algo similar. Los viajes dentro del propio país son una gran competencia para nosotros.
También la adopción de determinadas políticas, como la duplicación injustificada del ITS contribuyen a generar una disminución de la competitividad del destino y no acompañan al gran esfuerzo que el sector privado está realizando con el objetivo de mejorar el posicionamiento de nuestro producto turístico y consecuentemente una revalorización del destino, y así contribuir en mayor medida al tejido empresarial regional.
«Han sido treinta y dos años de mi vida en los que he amado mi trabajo en el bufete»
Corría el año 1986 cuando Queta Amengual entró por primera vez en Bufete Buades para colaborar con el despacho. Desde aquel momento «quién me iba a decir que ésta sería mi casa durante más de tres décadas», recuerda la que fuera su responsable financiera durante las últimas décadas. Para Amengual todo ese tiempo fue una experiencia vital muy importante: «Han sido treinta y dos años de mi vida en los que he amado mi trabajo. Mucho».
A mediados de los años ochenta Queta disfrutaba de un trabajo cómodo, estable y, según sus propias palabras, monótono en una administración pública. «Entonces un amigo común me comentó que en el bufete buscaban a alguien que les ayudara por las tardes. Me interesaba poder incrementar mis ingresos y dije que sí. Al cabo de un año -en 1987- me ofrecieron un contrato a tiempo completo y no me lo pensé. Eso no sentó demasiado bien en mi entorno familiar por aquello de la incertidumbre que conlleva dejar un puesto de trabajo estable y prácticamente de por vida, por uno desconocido y en el sector privado, pero yo ya había tomado esta decisión, lo tenía claro», se sincera la mallorquina. Estar motivado en el trabajo y vivir con esa tensión profesional necesaria que te ayuda a revolver problemas y a afrontar los retos que se te plantean, supone un dulce demasiado goloso como para no llevárselo a la boca. «Aprendí mucho, me impliqué de lleno en el trabajo y mantuve desde el primer minuto una relación muy estrecha con Joan y Teresa. Me gustaba ir a trabajar cada día y eso mi familia lo percibió enseguida y pronto olvidaron sus miedos por haber dejado mi anterior trabajo», recuerda perfectamente Queta que tampoco olvida que coincidió por entonces con Antonio Tugores, con quien hizo «muy buenas migas», que apenas hacía quince días que había ingresado en la firma.
Entonces llegó uno de los puntos de inflexión en su vida con la llegada al mundo de su primera hija, como así relata la propia protagonista: «Mi anterior empresa me ofreció la posibilidad de regresar para compaginar mi maternidad con el trabajo y lo tuve que plantear en el bufete porque no quería que mis obligaciones como madre fueran una carga para ellos. Entonces me dijeron que ni hablar, que querían que me quedara y me ofrecieron la media jornada para que pudiera compaginarlo con mi vida personal. Fue entonces cuando me convencí de que eran gente válida, real y sobre todo, me gustaban. Decidí rechazar la oferta anterior y quedarme con ellos».
Todo aquello ocurrió cuando las oficinas de Bufete Buades estaban ubicadas en la calle Sant Miquel de Palma. En los años noventa llegó el cambio de sede a Jaume III y con él el crecimiento del despacho y la incorporación progresiva de nuevos integrantes a los equipos jurídico y de gestión. Tras el crecimiento llegó la consolidación del bufete durante la primera década de este siglo y con ella el gran cambio profesional de Queta Amengual en la empresa. «Teresa iba a dejar de asumir las tareas financieras del despacho y Joan me propuso que me responsabilizara de la gerencia. No sabía nada sobre gestionar la parte financiera de una empresa, ni tampoco de las responsabilidades que conlleva una gerencia, pero me encantó la propuesta y, si bien me dio miedo, la acepté con toda la ilusión que pude. Me dediqué en cuerpo y alma a formarme para entender y aprender la materia de mi nuevo trabajo, conocer la terminología y aprender conceptos para poder desarrollar la que fue mi nueva tarea sin dificultad, para poder responder positivamente y poder devolver así la confianza que habían depositado en mí», detalla la ex gerente de Bufete Buades.
Cuando le preguntamos con qué se queda de todos estos años, más de treinta, vinculada profesionalmente a la firma, Queta no lo duda ni por un instante: «En lo personal, no puedo olvidarme del amor y respeto tan grande que sentía mi padre por Teresa y Joan; les estaba tan agradecido por la oportunidad que me habían dado… Si tengo que quedarme con un reto, el más grande de ellos fue tener que aprender desde cero todo lo relacionado con los números y la contabilidad del bufete, sin duda alguna. Y si hay un recuerdo general que me viene a la cabeza cuando pienso en Bufete Buades, y que no cambio por nada, es todo lo relativo al compañerismo que creo que ha empapado mi larga trayectoria en el bufete. Mis compañeros han sido y siguen siendo para mí, amigos, muy, muy buenos amigos. Y también, por supuesto, me quedo con lo bien que me he llevado con la mayoría de clientes que aún hoy en día, cuando coincidimos en la calle, se paran a saludarme. Este es mi resumen de lo mejor que me llevo de mis treinta y dos años en el despacho».
«El 90% de las comunicaciones LOPD que se enviaron el pasado 25 de mayo no obedecía a ningún rigor jurídico»Cómo ha afectado el nuevo RGDP a la vida de las empresas en general y a los negocios de las islas en particular.
Por una parte hubo un fenómenos social o más bien empresarial que produjo un aluvión de comunicaciones electrónicas con carácter previo e inmediato al 25 de mayo de 2018. Pues bien, puedo asegurar sin riesgo a equivocarme que el 90% de las mismas no obedecía a ningún rigor jurídico y eso me llamó muchísimo la atención. Hubo una interpretación que no fue acertada por parte de muchas empresas y que incluso ha contribuido a que existe una cierta confusión al respecto del Reglamento General de Protección de Datos. Estamos ante un espíritu normativo que obedece a estándares de 1999 y, aunque ha habido modificaciones de la misma con anterioridad, nunca antes se había producido una reacción empresarial de este tamaño.
En segundo lugar, con respecto a la empresa balear o mallorquina, que no deja de ser una empresa normal como cualquier otra europea que trata datos de carácter personal, o aquellas empresas de fuera de la UE pero que dirijan su foco y sus comunicaciones hacia nuestro territorio, deben cumplir una serie de obligaciones en material de LOPD que se traducirán en un incremento de la sensibilidad por parte de las personas físicas respecto a la privacidad o al cuidado que otros tengan de sus datos personales. También se desarrollará un aumento de la conflictividad en esta materia que, según lo que hemos podido ir observando en estos últimos meses, cifraría en un 30% más de lo que venía sucediendo con anterioridad al 25 de mayo de este año. El hecho de popularizar la norma ha producido una especie de altavoz sobre en qué consiste esto de la privacidad, las empresas han tomado conciencia de que se están dando unos pasos más allá de lo que eran las obligaciones formales que establecía la tradicional LOPD hacia la efectividad del cumplimiento normativo.
Parece que esto de la protección de datos es una novedad pero su empresa, Iuristec, lleva una larga trayectoria en este campo. ¿Cuáles son las principales aplicaciones que han tenido y tienen sus servicios para las empresas mallorquinas?
Iuristec ha podido aportar en los últimos veinte años algo que ha sido muy difícil de encontrar que son la experiencia y el conocimiento de juristas y técnicos informáticos trabajando al unísono, abordando problemas o buscando soluciones para las empresas en todo lo que tenga que ver con el derecho en las nuevas tecnologías, en cualquiera de sus campos. Es cierto que como coincidió prácticamente nuestra aparición, allá por el año 2000, con la irrupción de la Ley Orgánica de Protección de Datos, que siendo del año 1999 tardó un tiempo en implantarse en el mundo empresarial, la gestión de la privacidad nos ha ocupado en un 80 o 90% de nuestro tiempo. Iuristec obedece a ese equilibrio (la suma de iuris, el mundo jurídico, y tec, el campo tecnológico) que entendemos que van a tener que ir de la mano. Creo que no habrá despachos que tengan en sus filas un informático o asesor porque la tecnología forma parte de lo cotidiano, casi de nuestras vidas. En cualquier demanda que se interponga en un juzgado hay un elemento tecnológico, por ejemplo un despido en el que hay unas comunicaciones desde un teléfono que fue facilitado por la empresa. El derecho a la privacidad viene recogido ya en la Constitución y, desde entonces, cuando más avanza la tecnología y más accesible es la información para adultos y menores, más se compromete su identidad y sus datos de carácter personal y por tanto su dignidad con respecto a su condición de persona.
Bufete Buades y Iuristec mantienen una estrecha relación y colaboran en asuntos de manera conjunta, ¿recuerda la primera o alguna de las primeras veces en las que trabajaron de la mano?
Desde el principio mi socio, Miquel Àngel Cerdà, y yo (Pascal Stämpfli, nuestro tercer socio se incorporó un poco más tarde) tuvimos varias reuniones con Joan Buades que para nosotros ha sido una persona muy importante por la ayuda que nos hemos podido prestar ambos despachos. En el caso de Bufete Buades, cuando han requerido nuestros servicios para una colaboración puntual en materia de protección de datos o cuando alguno de sus clientes ha necesitado asistencia en esta materia, el resultado ha sido altamente satisfactorio y estamos encantados.
Con la era de la digitalización se habían simplificado o agilizado muchos procesos en las empresas. ¿Cree que el nuevo reglamento de protección de datos dificulta esta simplificación o simplemente se trata de aplicarlo con sentido común y eso no interferirá en el ritmo productivo de los negocios?
La privacidad y la protección de datos siempre juega un papel importante en el escenario de la convivencia entre todos, ya sea en el ámbito empresarial, laboral, en el mundo del ocio… Y lo hace sometida a diversas tensiones: la tensión empresarial, lógicamente, cuyo objetivo es vender más, incrementar la cuenta de resultados, tener cada vez más clientes y poder llegar a ellos…; otra tensión es la que responde a la seguridad y la integridad de las personas y como se relaciona con la privacidad; en cuanto a la actividad comercial, es un hecho que los negocios proponen a los consumidores que les faciliten sus datos personales para poder llegar más fácilmente hasta ellos, conocer sus gustos etc. La Unión Europea ha visto que existe un tipo de tecnología que puede comprometer la protección de datos de carácter personal de los ciudadanos y fundamentalmente tiene que ver con la segmentación, monitorización y seguimiento, prácticamente continuo, del día a día de un individuo. Desde su navegación web, su geolocalización, la monitorización del empleado en su lugar de trabajo, el control de su correo electrónico… Por eso debemos buscar un equilibrio entre los derechos fundamentales de las personas físicas y su derecho a la privacidad desde el punto de vista del consumidor pero también en el entorno de trabajo, y el derecho del empleador a controlar a sus empleados y establecer medidas organizativas y de querer vender más y llegar a sus clientes potenciales. Hay que buscar ese equilibrio. No soy partidario de la burocratización de esos procesos y en Iuristec siempre tratamos de analizarlos y buscar la fórmula que resulte más sencilla para no entorpecer el objetivo final. No pensamos que sea incompatible querer aumentar las ventas con el respecto a la información de carácter personal, al igual que un empleador debe poder controlar el trabajo de sus empleados y éstos, a su vez, que pueden pasar en las oficinas ocho o más horas de su vida al día, deben tener momentos en los que no se vean sometidos a un control y una vigilancia continuada.
Por último, sin nombrar por supuesto a la empresa, si tuviera que quedarse con un caso reciente al que gracias a su asesoramiento en materia de protección de datos ha supuesto un beneficio, o por lo menos un ahorro de graves sanciones, ¿cuál sería?
Uno de ellos, que ocurrió ya hace una serie de años, fue uno de suplantación de identidad en contratación de telecomunicaciones. Se evidenció que una serie de personas empezaron a recibir domiciliaciones bancarias cuando no habían contratado ninguna línea con la compañía de telefonía. Tuvimos que interponer una denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos solicitando un procedimiento de tutela para que nos ayudasen a averiguar qué estaba sucediendo. También hicimos un requerimiento a las compañías telefónicas para que nos aportasen la copia de cada uno de esos supuestos contratos en el que basaban su cobro. Al obtener la callada por respuesta tuvimos que interponer una denuncia ante la AEPD que finalizó con una sanción muy, muy importantes, millonarias en los estándares de la peseta y casi en los del euro. Compruebas la importancia de la norma en la cuantificación de la sanción en un caso tan grave como éste en el que alguien vea suplantada su identidad y una entidad entienda que tiene un vínculo jurídico por el que debe pasar un cobro pero que no lo base en ningún documento ni en la firma absolutamente fehacientes.
Más recientemente he tenido la oportunidad de pasar una temporada este verano en Estados Unidos y he podido analizar la comparativa entre el derecho europeo y el americano en cuanto a la privacidad. Estamos en estándares completamente diferentes e incomprensibles a los ojos de un europeo. En concreto, he analizado una aplicación tecnológica que provee el departamento público de seguridad de Texas. Se trata de una app móvil desde la que puedes acceder a quienes son fugitivos en tu comarca y conocer su domicilio, o saber la categoría de los delitos más habituales en tu zona, con identificación fotográfica de las personas que han cometido delitos de abusos sexuales a menores, por ejemplo, si son vecinos tuyos o no y conduciendo a Google Maps dónde aparecen localizados con una bandera identificativa (roja, amarilla o verde) en función de la gravedad del delito cometido y de sus respectivas condenas. Esos estándares que permiten que cualquiera lleve esa app descargada en su móvil resultan totalmente normales en EE.UU. y a nadie le llama la atención, en la normativa europea es inimaginable. En el derecho europeo la protección a la información personal del individuo siempre debe buscar un equilibrio entre, por ejemplo, la capacidad de su derecho al olvido o el derecho a la reinserción en la sociedad que es el objetivo principal de una pena de prisión. En el caso de la app estadounidense, eso desaparece y ese equilibrio siempre se rompe a favor de la seguridad y cede la privacidad para dotar de elementos de colaboración para que la gente se sienta más segura.
«Aquello que tenga que ver con la transparencia financiera ha adquirido una importancia trascendental para la toma de decisiones empresariales»
Bové Montero y Asociados ha conmemorado recientemente su 40 aniversario, en una celebración en la que estuvo presente Bufete Buades. ¿Cómo valora la trayectoria de la empresa hasta la fecha?
Cumplir cuatro décadas de recorrido profesional es un hito del que estamos enormemente orgullosos. Nos permite afrontar el futuro con más ilusión, si cabe, en todas las sedes de la firma, entre ellas la de Palma.
A su juicio, ¿en qué situación se encuentra el sector de la auditoría en la actualidad?
Nosotros ofrecemos una abanico de servicios muy diversos, excepto en lo que afecta a algunos asuntos jurídicos muy concretos. Este hecho, si atendemos en este caso a lo que ocurre en nuestra oficina de Palma, nos permite colaborar con Bufete Buades en la defensa jurídica de los intereses de nuestros clientes. Tengo que decir que con su director, Joan Buades, me une una estrecha amistad desde hace ya muchos años.
En cuanto al estado de la auditoría en España, debo decir que, por un lado, todo aquello que tenga que ver con la transparencia financiera ha adquirido una importancia trascendental en lo que a la toma de decisiones empresariales se refiere. En segundo lugar, nuestra participación en informes periciales ante los tribunales de justicia ocupa un parte notable de la labor habitual del despacho.
Su firma cuenta con una delegación en Mallorca, ¿cuáles son las principales ocupaciones en la isla?
En Baleares nos enfocamos principalmente a ofrecer nuestros servicios a empresas locales que en muchos de los casos son de capital extranjero. Servimos a grandes fortunas de familias alemanas que tienen sus propiedades en sociedades limitadas y requieren de nuestros servicios para llevar al día sus cuentas (la contabilidad, los balances, su fiscalidad…).
Si tuviera que definir la relación de Bové Montero y Asociados con Bufete Buades, ¿cuál sería?
Llevamos más de diez años colaborando con el bufete. Iniciamos la relación con Gabriel Buades con quien actuamos coordinadamente con clientes de habla alemana y participamos conjuntamente en acciones que se desarrollan en diversos foros para profesionales de la abogacía y las finanzas, especializados en inversiones alemanas en Mallorca.
«Somos una cantera para las empresas ya que la mayoría de los directivos mallorquines se nutren de auditores»Denos su impresión sobre estos dos años que lleva al frente de los auditores de Baleares.
Después de muchos años sin elecciones al haberse consensuado una candidatura única, se celebraron unas hace dos años. Fue todo un orgullo que mis propios compañeros nos eligieran a mí y al resto de miembros de la candidatura. Fue en ese momento cuando empezó el reto. Ésta es una profesión que a veces está en el disparadero siendo criticada por desconocimiento de nuestra actividad y una de nuestras obligaciones principales es darnos a conocer para que la gente sepa qué hacemos, por qué lo hacemos y qué sentido tiene. Por eso estamos muy abiertos a las entrevistas, colaboraciones con medios… Por lo tanto, un objetivo prioritario es que la sociedad nos conozca mejor y entienda el valor que aportamos a los negocios y a las transacciones empresariales.
Otro objetivo que hemos perseguido durante este tiempo es el de mantener la formación a nuestros colegiados como un elemento clave para la aportación de ese valor que comentaba. En nuestra profesión, como en la abogacía, se valora el servicio que prestas y que, a su vez, estés aportando valor al cliente. Eso no puedes hacerlo sin tener una buena formación empresarial, conocimientos jurídicos, conocimientos en nuevas tecnologías… Es cierto que el auditor tiene que ser independiente respecto a su cliente, pero eso no impide que podamos ir de la mano ejerciendo de asesores cuando éstos están interesados en nuevos mercados, inversiones… Cuánto mejor y más formado estés, más puedes aportarle y ayudarle.
Por último, necesitamos saber qué pasa con nuestra profesión en el futuro. En el estudio que se ha hecho a nivel del estado de la auditoría en España desde el punto de vista demográfico hay una pirámide invertida, con mucha gente experimentada que se irá retirando con el tiempo. Hay que intentar que los universitarios de hoy vean la auditoría como una profesión de futuro atractiva para su desarrollo profesional. Además, no hay paro porque la necesidad que tenemos de recursos hace que la oferta sea mayor que la demanda. Cada año entran nuevos auditores en los despachos.
En qué situación actual se encuentra el sector de la auditoría en esta comunidad y en España en general. Es decir, qué amenazas y oportunidades hay que tener en cuenta.
La primera gran amenaza es la que acabamos de plantear: no ser suficientemente atractivos para los jóvenes, que son los que deben nutrir el futuro de la profesión, y que éstos no perciban lo interesante que es la auditoría como una salida profesional. Además, somos una cantera para las empresas, la mayoría de los directivos mallorquines se nutren de auditores. Tenemos la ventaja de que si no te gusta dedicarte a la auditoría podrás encontrar trabajo en otro sitio dado el valor técnico y las habilidades directivas que aportamos a las empresas.
Si queremos fomentar y atraer el talento joven hay que pagarlo bien y el cliente debe entenderlo
Por otro lado, si queremos fomentar y atraer el talento joven hay que pagarlo bien, y eso es algo que los clientes deben entender. Nuestro trabajo cuesta horas y mucha formación de nuestros equipos, por lo que el servicio debe prestarse a un precio competitivo. Nuestros clientes están cada vez más en proyectos empresariales y operaciones societarias complejas fuera de España, por lo que hay que estar al corriente de normativa contable de otros países y otras muchas materias e invertir tiempo en estudiar. Todo esto repercute en el coste del servicio que los clientes deben pagar si quieren calidad. Si no podemos prestar un servicio de calidad con garantías y bien remunerado seremos profesionales que prestan un servicio lowcost, y eso no puede ser. Cuando firmamos un informe tenemos la responsabilidad de asegurar que los números están bien, porque en caso contrario puede tener problemas nuestro cliente y todo el equipo de auditoría. El auditor es quién da garantía de que los números de una empresa son correctos de cara a los usuarios de esa información que son los accionistas, los empleados, los bancos, la sociedad en general… Ese tipo de responsabilidad vale horas, dedicación, un equipo formado y actualizado… Todo esto tiene un coste. Una actividad que no vela por su rentabilidad tiene los días contados, más aún si no prima la calidad del servicio.
Otra amenaza vigente es la de no saber adaptarnos a las nuevas tecnologías: utilizar eficientemente la información de cada compañía, que cada vez más maneja un volumen ingente de datos, uso del software adecuado para el tratamiento de estos datos… Adaptarnos a las nuevas tecnologías es una oportunidad para que se vea la auditoría como una profesión sostenible y que puede dar mayor calidad de servicio al cliente.
Además, la profesión de auditor está muy regulada, no sólo por el ICAC, sino también por el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores… Hay muchos organismos públicos observando lo que hace el auditor. Después de la crisis financiera se dijo que faltaba garantía de transparencia, por lo que se nos apretaron un poco las tuercas desde un punto de vista regulatorio. Eso provoca que hoy en día ya no tenga sentido que el auditor trabaje solo, se necesita un equipo humano y estructura suficiente y adecuada para atender a las exigencias regulatorias y a las demandas del mercado. Se demanda que seamos mucho más competitivos y que nos asociemos o fusionemos con otras empresas del sector. Es una gran oportunidad para empresas pequeñas de auditoria que estaban muy solas en términos de recursos y ahora podrán acceder a clientes mayores por la vía de alianzas empresariales dentro de nuestro sector.
Cómo debe ser el papel de las empresas auditoras para lograr que el sector público rinda cuentas a sus ciudadanos con la máxima transparencia.
En julio de 2018 entrará en vigor una ley en relación al control interno de las entidades del sector público local que va a exigir más en relación a que las administraciones públicas se auditen, sobre todo a los ayuntamientos y en concreto a sus entidades relacionadas. Es una de las demandas que hemos estado haciendo porque creemos que no tiene ningún sentido que los ayuntamientos no se auditen. Empresas mercantiles como puede ser Emaya sí lo hace, pero la corporación, el ayuntamiento final, tiene unos gastos públicos para dar servicio al ciudadano que se nutre de los ingresos de nuestros impuestos y eso no se audita. El ayuntamiento dice que tiene la intervención de cuentas que le revisa, pero es algo que se hace sin que intervenga una auditoria externa que garantice la aplicación de una metodología y unos procedimientos. Además salen los resultados o las conclusiones normalmente con mucho retraso. Si los interventores no llegan, que externalicen parte de esa función y cuenten con los auditores externos para que el ciudadano tenga a tiempo esa información que garantice la transparencia y pueda saber en qué gastos se han destinado sus impuestos.
Por otro lado, habría que empezar a ver al auditor como un profesional preparado y experimentado en las auditorías operativas. Nosotros vemos y vamos a muchas empresas del sector privado y del sector público. Ello nos permite analizar muchos procesos y formas de actuar y poder extraer las mejores prácticas. Sabemos que en ocasiones el sector público es ineficiente porque hay duplicidad de funciones, problemas de control… Temas que deben mejorarse mucho y en los que podríamos ayudar aportando conocimiento y experiencia. Lo mismo que se le exige al sector privado debería exigírsele al sector público, que lleva años viviendo en una situación en la que se toman medidas de carácter cortoplacista sin atender a reformas de mayor calado que derivasen en permitir tener un sector público más eficiente, rentable y productivo.

La introducción por primera vez la responsabilidad penal de las personas jurídicas ha reforzado a que las empresas españolas de cualquier tamaño cuenten con programas de compliance. ¿En qué consiste esto y cómo afecta internamente a la organización de las sociedades?
Siempre existe el riesgo de que se salten los controles y se cometa un delito pero ese riesgo hay que minimizarlo
A nivel empresarial puede existir la figura de un socio administrador, la de un administrador único o incluso el consejo de administración. Cualquiera de ellos tiene que administrar con diligencia y buen hacer y su figura se ha visto envuelta en algunos escándalos durante los últimos años por no ejercer con la debida responsabilidad sus funciones. Había quien firmaba los números que reflejaban las cuentas anuales y después cuando se le pedían responsabilidades ante un conflicto se excusaba diciendo que sólo firmaba los papeles que le daban. La realidad es que el trabajo de un administrador consiste en algo más que firmar, el administrador es responsable de esos números y de cómo han llegado hasta ahí. La última gran modificación de la Ley de Sociedades de Capital, y esto es algo que la gente de Bufete Buades sabe bien, refuerza la responsabilidad de estos administradores como figura clave para la mejora del gobierno corporativo de las empresas. Está ligada con la reforma del Código Penal que dice que la sociedad puede estar imputada por un delito pero como la persona jurídica es un ente, va a delegar esa imputación en las personas físicas y administradores en el caso que se demuestre que no se establecieron los controles adecuados en una organización, que evitasen la posibilidad de comisión de determinados delitos económicos, societarios o no. Lo que debe hacerse desde la administración de la empresa es asegurarse de que la compañía cumple sus normas e implanta controles que eviten su incumplimiento. El empresario antes buscaba simplemente maximizar beneficios pero ahora lo que quiere es conseguir el mejor beneficio, que no es lo mismo.
El gobierno corporativo tiene dos premisas: cumplir los objetivos empresariales y hacerlo conforme al marco normativo que se te aplica. Hay que crear procesos para acreditar el porqué de cada acción, que se cumplen unos controles, que hay un proceso interno de revisión… Imponer medidas que eviten que en caso de que algo se incumpla nadie asuma responsabilidades. Es evidente que se puede cometer un delito en cualquier empresa, pero por lo menos se habrán puesto las medidas necesarias para tratar de impedirlo. Si no has puesto un mínimo de diligencia en tu administración es cuando entra en acción la reforma del Código Penal y puedes ser imputado por no acreditar y demostrar que hiciste lo posible para evitar esa comisión del delito. Si se han tomado todas esas medidas necesarias ello supondrá un atenuante ante el juez pues actuaste adecuadamente imponiendo medidas y controles. El riesgo cero no existe, siempre existe un riesgo de que se salten los controles y se cometa un delito pero ese riesgo hay que minimizarlo lo máximo que se pueda.
Como socio de la oficina de RSM Spain en Palma ha colaborado profesionalmente con Bufete Buades. ¿A cuándo se remonta dicha relación y qué valoración haría de esa experiencia?
El origen de la relación se remonta a hace unos años en que nos encontramos profesionalmente ya que tenemos clientes en común, Bufete Buades ejerce como asesor legal de referencia y nosotros les auditamos.
Creemos en las colaboraciones con otras empresas de prestación de servicios profesionales, en reunirse con ellas y repartirse tareas según la especialidad de cada uno que beneficien a nuestros clientes comunes. Bufete Buades comparte ese punto de vista y eso, junto la satisfacción de nuestros clientes comunes, nos ha dado la confianza de seguir trabajando juntos en esta línea.
Colaboramos con Bufete Buades aportando una visión auditora y ellos nos ofrecen una más jurídica
Otro nexo de unión lo ha supuesto todo lo que tiene que ver con el compliance. Joan Buades y Llorenç Salvà vieron la necesidad que tienen las empresas que ellos asesoran de implantar estos modelos en los que el bufete aporta el asesoramiento jurídico para dicha implantación y nosotros aportamos la metodología en relación a qué controles debe tener una sociedad para evitar que se cometan delitos en su seno. El problema del compliance es que todas las empresas que están consideradas de interés público como las cotizadas, ya están obligadas a realizarlo en un marco de exigencia de gobierno corporativo, pero las que no cotizan se muestran recelosas a su implantación. Pero poco a poco tanto Bufete Buades como nosotros estamos trabajando en hacerles ver la necesidad y el valor diferencial que atesoran si implantan modelos de estas características, además de cumplir con la normativa penal vigente.
Y así fue como nos unimos a Bufete Buades, colaborando en algo en lo que ellos necesitaban una visión más auditora y nosotros más jurídica a la hora de prestar un servicio de implantación de modelos de compliance. En ocasiones también colaboramos con los abogados del bufete y elaboramos informes periciales como peritos independientes en aquellos pleitos en que el despacho participa y así lo requieren.
No hay nada mejor que la confianza entre unos y otros, nos resulta mucho más valido un apretón de manos y ver que en su despacho tienen unas prácticas que congenian con las nuestras: rigurosidad, estar cerca del cliente, ayudarlo en sus problemas…
Cuáles son los próximos retos que afronta Julio Capilla como presidente del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de Baleares.
Queremos seguir siendo muy transparentes con nuestros colegiados, por lo que cada año sacamos una memoria anual de actividades, de lo que hemos hecho. Es una de las maneras de ser transparentes de cara a nuestros asociados, los que nos votaron y los que no.
Después está el reto de la formación, puesto que a medida que van cambiando las normativas hay que hacer cursos. Tenemos un programa por el que hacemos más de 90 horas al año en formación. Los auditores están obligados a acumular una formación mínima de 120 horas por trienio, con un mínimo de 30 anuales. Nosotros nos ponemos a 90, mucho más de lo que requiere la norma porque consideramos que es muy importante. No son formaciones únicamente de contabilidad, mercantil, fiscal… Cada vez ofrecemos más programas sobre gestión de equipos, gestión de despachos, temas comerciales…
Queremos seguir fomentando las alianzas en nuestro sector y hemos activado en nuestra web una posibilidad de encontrar oferta y demanda de firmas de auditores
En el tema de la gestión de recursos humanos, hay que pensar que los profesionales que ahora empiezan a trabajar no piensan igual que cuando yo entré. O sabemos gestionar esto con flexibilidad (por ejemplo el dilema vida privada vs. vida profesional que se puede resolver con el teletrabajo, etc.) o no podremos retenerlos. No se les puede tratar como hace 20 años. Todo esto hay que explicárselo a los auditores porque tendrán que hacer algo para que las nuevas generaciones se sientan cómodas y no se vayan de sus despachos. También es importante aprender a hablar en público, puesto que si tienes que intervenir en una reunión de un consejo de administración debes saber expresar ante sus miembros los resultados de la auditoría de forma clara y convincente, o, si estás en una sala de un tribunal de justicia, conseguir que el juez te entienda. En todo esto consiste la formación y supone un reto estar introduciéndola de forma atractiva en nuestros planes.
Otro aspecto es seguir defendiendo los intereses de nuestros colegiados en caso de conflictos. También ayudamos, como hemos comentado, en seguir fomentando las alianzas en nuestro sector y hemos activado en nuestra web corporativa la posibilidad de que se encuentren oferta y demanda de firmas de auditores. Por ejemplo, que en el caso de que alguien quiera vender su cartera de clientes porque vaya a jubilarse, se encuentre con alguien que desea comprarla para crear grupos o empresas de auditoría más grandes.
Por último, nos marcamos el reto de conseguir que el sector público entienda el porqué es necesaria la figura de un garante externo que dé fiabilidad a sus números y que el sector privado se tome la auditoría como un valor más que como una incomodidad. Me encantaría que muchas empresas que no están obligadas a auditarse lo hicieran para abrirse al mercado. Cada vez son más las pequeñas empresas que no tienen la obligación de hacerlo, las que se someten a ello voluntariamente para ganar credibilidad ante terceros interesados, más allá de los bancos y sus socios.
José Carlos González: «Es indispensable que el alquiler vacacional, nos guste más o menos, sea reglado»El pasado 15 de septiembre se celebró el 70 Aniversario del grupo Universal Hotels en el que estuvo presente una representación de Bufete Buades. ¿Cómo vivió esta cita tan emotiva junto a la familia Erhart y con qué momento especial se quedaría?
Yo diría que no hubo un momento en especial, fue todo el evento muy emotivo, desde la llegada de los invitados hasta el final, 70 años no se cumplen todos los días y reunir a las generaciones de la empresa juntamente con la presencia de nuestros principales partners, entre ellos Joan Buades e hijo, así como la presencia de la Honorable Presidenta del Govern de las Islas Baleares la Sra. Armengol, nos hizo sentirnos muy bien.
La compañía, propietaria de 16 hoteles en la actualidad, ha crecido y evolucionado enormemente en estos 70 años desde su creación por el Dr. Alfred Erhart, pionero en la organización de viajes vacacionales. ¿Qué claves, a su juicio, han sido determinantes en esta consolidación del negocio hasta nuestros días y cuál cree que son los elementos diferenciales que ofrece Universal Hotels?
Claves puede haber muchas, pero yo destacaría tres: la primera ha sido la hospitalidad, la atención personalizada y brindar un servicio de calidad. La segunda, la inversión en la calidad y en las personas mediante formación y motivación, el equipo humano de Universal Hotels es nuestro principal activo y está siempre orientado a complacer a los huéspedes. Por último, yo destacaría la situación de nuestros hoteles, el 90% de ellos están en sitios únicos, en primera linea de playa.
Bufete Buades viene asesorando desde hace muchos años a Universal Hotels, pero no es menos cierto que a ambas empresas les une una estrecha relación. ¿Desde cuándo existe este vínculo tan especial y para qué tipo de gestiones confían en el bufete?
Con Bufete Buades, y particular con su fundador Joan, independientemente de la parte profesional, nos une desde hace muchísimos años una amistad que con el tiempo se ha convertido en un aprecio mutuo. Somos de edades similares y yo llevo en la empresa 35 años, por lo tanto, si no recuerdo mal, hace más de 25 años que nos conocemos. Siempre hemos confiado en ellos en cualquier tipo de asesoramiento y defensa de nuestros intereses, bien sea en asuntos mercantiles, urbanísticos, administrativos etc…
Una de las claves para consolidar un negocio es la atención personalizada, brindar un servicio de calidad
Si hablamos de futuro, ¿por dónde pasan los siguientes pasos empresariales del grupo en los próximos años y en qué servicios o nuevas líneas de negocio van a centrarse?
El futuro a veces es difícil de predecir, pero en líneas generales pasa por seguir modernizando nuestra planta hotelera, así como mantenerse a la expectativa de poder crecer mediante la adquisición de algún otro hotel en las zonas dónde de momento no tenemos ningún activo, como es el caso de la Playa de Palma.
La temporada turística en Mallorca ha sido excepcional, el número de visitantes y la ocupación de los establecimientos así lo indican. ¿Qué opinión le merece todo el debate alrededor de la supuesta masificación turística o los efectos del alquiler vacacional sobre la oferta regulada?
Yo diría que la temporada turística ha sido muy buena, igual que la anterior, aunque el término excepcional no creo que sea el más adecuado. Tengo información de que en los meses de julio y agosto se han vendido ofertas ya que había hoteles con ocupaciones no del todo correctas para esas fechas. En referencia a la masificación turística y los efectos del alquiler vacacional, apuesto por la sostenibilidad del territorio y deberíamos ponernos todos de acuerdo en marcarnos un techo de visitantes, para ello es indispensable que el alquiler vacacional, nos guste más o menos, sea reglado y, sobre todo, controlado.
Por último, a partir de la visión, experiencia y especialización de Universal Hotels, si tuviera que definir al turista que se aloja en los establecimientos de su grupo ¿cómo lo haría? ¿estamos en muchas ocasiones ante un visitante recurrente?
Universal Hotels puede presumir de tener un índice de clientes recurrentes y repetidores muy elevado, cada año oscilamos alrededor de un 45 % de clientes repetidores. Tenemos huéspedes que repiten año tras año desde hace 50 años, son fieles a nosotros, incluso algunos de ellos siempre vienen al mismo hotel y reservan el mimo nº de habitación. Como he dicho anteriormente esto se consigue a base de una atención personalizada, estando siempre a su disposición por si tuviesen alguna necesidad que podamos cubrir, haciéndoles más felices durante su estancia.
Dra. Román: “Luchamos para que estos niños tengan la oportunidad de serlo y tengan la posibilidad de elegir su propio destino”
Para quién no conozca a la Dra. Román, ¿quién es y cómo resume su trayectoria profesional?
Soy pediatra. Me formé en la Facultad de Granada, hice el doctorado en Barcelona y después estuve un año en un hospital del norte de Alemania y, posteriormente, realicé estancias en el extranjero, en EE.UU más concretamente. A mi regreso entré en Son Dureta y tuve el privilegio de ser la primera mujer del país en ser jefa de servicio, en este caso de la unidad de pediatría del hospital, una actividad que desempeñé hasta mi jubilación durante muchos años.
De mi trayectoria me quedo también con mi ingreso en la Real Academia de Medicina Española, en el año 1978, siendo también la primera mujer que formaba parte de una de las máximas instituciones académicas en España –la segunda en hacerlo fue Carmen Conde quien, en 1979, entró a formar parte de la Real Academia de la Lengua-.
Cómo y cuándo surge en usted ese impulso solidario que le lleva a preocuparse por niños y adolescentes de países desfavorecidos?
Hace 25 empecé mi travesía por el mundo de la cooperación en la Amazonia brasileña, de ahí recibe su nombre nuestra fundación, Fundación Amazonia. Allí desarrollamos muchísimos proyectos de salud porque era un lugar con una mortalidad infantil pavorosa y unas condiciones sanitarias terribles. Creamos centros de salud y al final todo se vertebró en la puesta en marcha de un hospital que actualmente está en funcionamiento.
A continuación, mi segunda etapa vital de cooperación coincidió con las consecuencias del Huracán Mitch en Centroamérica. Fui enviada al lugar de la tragedia por el Gobierno Balear para identificar y ejecutar proyectos muy interesantes para asistir a la población damnificada.
En qué proyectos está inmersa actualmente la Fundación Amazonia.
En estos momentos nos encontramos en una tercera etapa de la fundación que se enfoca completamente en Bolivia, el país más pobre de América Latina que posee la mortalidad infantil más alta de todo el continente. Allí empezamos a trabajar con los niños de la calle en el que se centra el proyecto actual que estamos desarrollando, de forma humilde pero grandioso. Tenemos un hogar de 80 niños de la calle de ambiente de extrema pobreza, sin hogar y que suelen vivir en condiciones de explotación y marginalidad. Al mismo tiempo, contamos con un hogar para niñas procedentes de entornos con condiciones sociales extremas y guarderías en zonas muy deprimidas. Una de estos centros lo pusimos en marcha en una cárcel para atender a esos niños que, sin tener culpa alguna, están pagando en prisión, y en condiciones infrahumanas, los delitos de sus padres. Ha sido la primera guardería en un centro penitenciario en Bolivia. Otro de nuestros proyectos es una panadería-taller para la formación de panaderos porque como nuestro proyecto es “De la calle a la vida”, se interesa por todo el proceso: hábitat, acogida, nutrición, apoyo y matriculación escolar, formación profesional etc. Actualmente tenemos 6 niños en la universidad, críos que estaban en la calle solos y que ahora están estudiando, por ejemplo, arquitectura.
Es una actividad muy intensa, muy dura… Antes se contaba con ayudas públicas para esto pero en 2012 se recortaron 1.200 millones de euros en cooperación internacional y pasamos a tener 0 subvenciones. Por eso vivimos de nuestros socios y donantes, en definitiva, de lo que generamos con nuestros propios recursos. Nos presentamos a todas las convocatorias de empresas privadas que aparecen y de hecho, este último centro surge de un proyecto que patrocina una fundación suiza.
Nos hemos propuesto un desafío: que en diez años estos niños de la calle desaparezcan en esa ciudad (Sucre). Y de hecho van a desaparecer porque ahora llevamos siete años y cuando salimos por la calle ya no hay niños en esas condiciones, casi han desaparecido. Tenemos 80 niños en nuestros programas, algunos de ellos ya universitarios. Nuestro lema es “Podemos porque creemos que podemos” y realmente éste es un proyecto continuo.
Nuestro objetivo final es disminuir el sufrimiento humano para estos niños que han tenido la desgracia de nacer en un mundo tan injusto. Luchar para darles una oportunidad para que en un momento determinado puedan elegir su propio destino, como nuestros niños españoles, y dejen de ser esclavos. Que no tengan que limpiar zapatos o cristales con ocho años y tengan la opción de ser niños, no adultos en miniatura como ahora, ignorados y perdidos por las calles.
¿Con qué apoyos cuenta Fundación Amazonia o cómo se organiza para llevar a cabo proyectos como el de Bolivia?
Tenemos un grupo de voluntariado importante y de hecho tenemos muchas más solicitudes de las que podemos aceptar. Llevamos a cabo conciertos con la UIB en Palma y con la Complutense de Madrid. Hay que ver el impacto que le produce a un voluntario al estar in situ en programas como el de Bolivia. Para ellos ver la realidad cara a cara es un antes y un después en sus vidas. Muchos de ellos son jóvenes, muy ilusionados y un poco niños de papá vuelven con un crecimiento personal importante.
También disponemos de un apartado de apadrinamiento de niños por parte de niños, que en nuestro caso es un poco singular. Los niños de aquí apadrinan a un niño de su edad boliviano, así se mentalizan, tienen sus fotos en casa y se preocupan de verdad por su estado, por si su apadrinado tendrá frío o necesitará unos zapatos con lo que administrará entre sus ahorros o regalos de cumpleaños para poderle comprar lo que necesita. De esta forma se desarrolla el espíritu solidario desde la infancia porque eso no se puede improvisar con la edad. La suerte de dar, ésa es la gran felicidad porque recibes mucho más.
Por último, el 1 de junio organizamos una fiesta en el Palacio March, que nos lo ceden desinteresadamente, para que la gente conozca nuestra labor y en la medida de sus posibilidades contribuya.
La época de asignaciones públicas para las ONGs parece que acabó. ¿Cómo se implica en esta labor a la iniciativa privada?
Un mensaje que me gustaría mandar es el tema de la participación de las empresas o de los colectivos en los proyectos. El concepto de la caridad tradicional eso se ha acabado. Todo ha evolucionado, la globalización, las nuevas tecnologías… Cuando pienso en ofrecer un proyecto a alguna empresa o entidad lo que pienso es en ofrecer la participación en el mismo, la satisfacción de contribuir de forma concreta a la realización de una determinada labor o acción, más allá de los donativos de antaño. Por ejemplo, ahora desarrollamos una guardería solidaria cuyo proyecto, como todos, se definen y coordinan a la perfección y yo lo ofrezco participar en esto, aportar su grano de arena y se le pregunta cómo quiere que sea, que ideas ha pensado también como mecenas para que se puedan valorar e incluir en el desarrollo. Nuestros proyectos son totalmente transparentes y todos los que participan en él pueden saber en cada momento a qué altura se está y cuáles son los siguientes pasos que se van a dar.
Además de que todas estas aportaciones cuentan con mucha desgravación, al final el nombre de tu empresa está allí, en una placa que reconoce tu aportación porque nosotros, realmente, solo hacemos de intermediarios. Participar en esto de una forma muy activa es absolutamente gratificante para las empresas que tienen aplicada la responsabilidad social corporativa y para la iniciativa privada en general.
Un recuerdo imborrable o un testimonio que guarda de todos estos años de compromiso solidario.
Un recuerdo imborrable asociado a esta etapa de Bolivia para explicar por qué nos dedicamos a los niños de la calle. Llegué a Bolivia y me hospedaba en un hotel. Soy muy madrugadora y me gusta mucho vagar por las calles. Me levanté a las seis de la mañana y salí a dar un paseo por Sucre, la antigua capital. Las calles estaban desiertas y en silencio hasta que llegué a una plaza con un tremendo bullicio y ambulancias y pregunté qué sucedía. Me respondieron: “Es que se ha muerto un niño”. Tuve la suerte o la desgracia de ver a aquel niño en el suelo. Esos niños buscan cobijo para dormir por la noche, el frío del altiplano es enorme con temperaturas extremas. Se meten en cajeros o se suben a los árboles que son muy frondosos y tienen mucho follaje. Aquel niño se subió a un árbol, se quedó dormido y se estrelló. Aquella imagen del niño en el suelo me revolvió y me dije “esto no puede ser” y decidí en aquel instante que iba a hacer lo imposible para que eso no sucediera. Aquello me quedó impreso como algo imborrable, en contraste con la vida de nuestros niños de occidente.
Tiempo después escribí un libro, “Las flores de mi llanto”, donde queda plasmado ese impacto que causó en mí cuando descubrí Bolivia, donde los niños valen menos que los hidrocarburos. Es un país que progresa, con un PIB que aumenta y unas ciudades que avanzan pero con unas desigualdades tremendas entre la clase media alta y la clase pobre. Allí los niños siguen siendo una lacra, ellos no votan. Muchos de ellos son indígenas y están sumergidos en una espiral de extrema pobreza.
A cuándo y a qué se debe su relación con Bufete Buades.
Teresa es mi sobrina política y el hecho de ser pediatra de tus sobrinos te aporta una cierta ascendencia sobre la familia. A Joan y Teresa les tengo mucho cariño y aunque no coincidimos demasiado se mantiene esta relación especial. En una ocasión Teresa, que es un mujer muy singular y con mucho corazón, tenía que venir conmigo a uno de los primeros viajes de la asociación pero finalmente le resultó imposible. Es un placer contar con su presencia en nuestra próxima fiesta a la que ya ha confirmado su asistencia.
Sali Marí: «En la mayoría de ocasiones los diseños relatan ideas o experiencias vividas en diferentes viajes»
-¿A cuándo se remonta la creación del primer abanico del despacho?
Se trata de una iniciativa que surgió en 2009 con la intención de hacer algo especial para conmemorar el 10º aniversario de Bufete Buades en su sede actual de la calle Jaume III. Desde entonces, hemos diseñado un modelo diferente cada año con el que personalizar cada periodo.
-¿Cómo ha sido, o es, el proceso creativo a la hora de elaborar cada diseño?
Los diseños son realmente variados pero en la mayoría de ocasiones se tratan de ideas o experiencias que he podido vivir en diferentes viajes. Soy muy observadora y tengo memoria fotográfica y eso me ayuda mucho para inspirarme y recrear momentos o imágenes especiales.

-Si tuviera que decantarse por uno -o varios-, ¿con cuál se quedaría?
Si tuviera que elegir alguno de los abanicos que he diseñado, me quedaría con varios, por ejemplo: el diseñado a partir de figuras de peces –sin fecha-; el del año 2014 protagonizado por cactús, el que hice en 2015 inspirado en motivos decorativos de la ciudad de Fez, o el de este mismo año en el que querido recrear una escena de pesca vivida en un viaje reciente al Delta del Ebro.
-¿Cómo surgió esa idea de plasmar esa temática en el abanico de 2016?
Para este año la inspiración me llegó tras una experiencia magnífica que pude disfrutar en Tarragona, donde estuvimos practicando la pesca de la dorada en el Delta del Ebro y compartir toda su liturgia. Aquellas sensaciones me sirvieron para diseñar el abanico de este 2016.
Francisco López: “Resulta muy gratificante saber que los graduados en Derecho de la UIB están entre los mejor valorados de todo el país por los empleadores»Desde que en julio de 2014 sucediera a Santiago Cavanillas al frente del decanato de la Facultad de Derecho de la UIB, lleva acumulados dos años de intenso trabajo como máximo responsable de los 1.500 estudiantes y 125 profesores que conforman los estudios de Derecho y Relaciones Laborales en el campus universitario de Palma. Para dicho cometido, la Facultad cuenta con un equipo decanal amplio, formado por el Decano, cinco Vicedecanos y un Secretario.

– El próximo mes de julio se cumplen 2 años desde que se convirtiera en el Decano de la Facultad de Derecho. ¿Qué valoración hace de este período y qué desafíos se plantea la Facultad en los próximos tiempos?
– Hago una valoración de este periodo muy positiva. Ha supuesto para mí entrar de lleno en un mundo desconocido y que resulta apasionante, como es la gestión universitaria: estar al frente de tu Facultad, luchando cada día por ella, por sacar adelante proyectos para mejorarla y lograr que esté entre las más valoradas del país, es un gran reto profesional y, a la vez, un honor y un privilegio.
En líneas generales estoy satisfecho con el trabajo realizado hasta ahora, porque durante estos dos primeros años de dirección de la Facultad primordialmente me ha tocado –nos ha tocado a todo el equipo decanal– afrontar la acreditación por la ANECA (la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación universitaria) de los nuevos planes de estudios adaptados al espacio universitario europeo, los conocidos como “planes Bolonia”. Finalmente, tras un año 2015 de intenso trabajo, muy duro (cientos de informes, reuniones con todos los grupos implicados, visita de los evaluadores…), podemos decir que el proceso de acreditación ha ido muy bien, puesto que ya tenemos unos pre-informes que nos indican que nuestros estudios –el Grado en Derecho, el Grado en Relaciones Laborales y el Máster de Abogacía que impartimos con el Colegio de Abogados de Baleares– cumplen holgadamente los estándares de calidad exigidos por la ANECA. Resulta gratificante comprobar como los evaluadores de la ANECA consideran que la Facultad de Derecho funciona perfectamente, que nuestra oferta académica es buena, de calidad. Y más gratificante, si cabe, es saber que nuestros graduados están entre los mejor valorados de todo el país por los empleadores, según el último ranking Universidad-Empresa de la Fundación Everis. Todos –profesores, personal de administración y servicios y alumnos– tenemos motivos para sentirnos muy orgullosos de esta Facultad.
En cuanto a los retos de la Facultad para los próximos años, tengo “in mente” muchos proyectos: crear una Cátedra de oratoria jurídica que permita formar adecuadamente a nuestros estudiantes en esta importante competencia para cualquier profesional del Derecho; potenciar la internacionalización de la Facultad, a base de impartir más asignaturas en inglés, de incrementar los convenios Erasmus, e incluso poner en marcha un grupo Hispano-Alemán del Grado de Derecho… El objetivo de todos ellos es el mismo: hacer de esta una muy buena Facultad de Derecho, conocida y apreciada dentro y fuera de España; y podemos conseguirlo, tenemos los medios para lograrlo.
– ¿Qué aspectos cree que han experimentado una notable evolución en beneficio de los estudiantes actuales de derecho de esta universidad, en estos 30 años que han transcurrido desde que usted se licenciara en derecho por la UIB?
– En estos 30 años ha cambiado mucho, y en mi opinión a mejor, la orientación de los estudios de Derecho, en la UIB y, en general, en todas las universidades españolas. El plan de estudios que yo cursé (el plan de 1953) era un plan de 5 años, con 25 asignaturas anuales, desarrolladas a base de explicaciones puramente teóricas; teníamos que meternos en la cabeza –“empollar”– extensos manuales, códigos legislativos… era un estudio muy memorístico. Actualmente ya no es así, ahora los estudios de Derecho se completan en cuatro años, durante los cuales hay que cursar 40 asignaturas semestrales, que se desarrollan combinando teoría y práctica en una proporción 65%-35% aproximadamente. Desde el primer curso los estudiantes del Grado tienen en todas las asignaturas horas de clase teóricas y prácticas, lo que permite que adquieran competencias y habilidades que nosotros no adquiríamos en la carrera: redactar un contrato, un informe de parte, una demanda… Yo diría que de este modo salen bien preparados para integrarse en el mundo profesional, en despachos, en empresas… En cambio, les cuesta más afrontar una oposición, y es lógico porque no están acostumbrados a “empollar”. Creo que el planteamiento de las oposiciones (judicatura, notarías…) debería cambiar, adecuarse a la formación con la que salen de las facultades los actuales graduados en Derecho.
[roto lado=»left» texto=»El proceso de acreditación ha ido muy bien, puesto que ya tenemos unos pre-informes que nos indican que nuestros estudios cumplen holgadamente los estándares de calidad exigidos por la ANECA»]
– ¿Cómo cree que es percibida por parte de los alumnos de la Facultad de Derecho su nivel de preparación una vez concluyen sus estudios? ¿Ha detectado nuevas inquietudes profesionales por parte del alumnado en relación, por ejemplo, con el campo de las nuevas tecnologías y el llamado ‘derecho de internet’?
– A lo largo de su carrera, los alumnos cumplimentan toda una serie de encuestas que forman parte indispensable del sistema de garantía de calidad de la UIB. Al terminar cada semestre, los alumnos contestan de forma anónima –y, por tanto, con total libertad– a una encuesta de satisfacción con las asignaturas que han cursado y los profesores que las han impartido. Al finalizar cada curso, también responden a otra encuesta sobre el nivel de satisfacción general con el plan de estudios que están siguiendo y con la organización y funcionamiento de la Facultad. Además, los alumnos que están a punto de completar sus estudios, los de 4º curso, contestan a una encuesta de cerca de 50 preguntas relativas a las competencias que debían adquirir a lo largo del Grado, donde les preguntamos si ya se sienten capaces de, por ejemplo, elaborar una querella criminal o un recurso administrativo. Y, en términos generales, lo que nos transmiten los alumnos en todas estas encuestan es que están bastante satisfechos, puesto que las puntuaciones que otorgan a profesores, plan de estudios, organización de la Facultad y nivel de formación adquirido se mueven en torno al notable alto.
Respecto de las nuevas tecnologías, es evidente que el impacto de las mismas está dando lugar a profundas transformaciones en casi todos los ámbitos, también en el derecho. Internet está planteando muchos problemas jurídicos nuevos: el uso de internet para cometer crímenes (cibercrimen), la cancelación de los datos personales en las páginas de internet (derecho al olvido)… Este es un nuevo campo del derecho que suscita un gran interés en los alumnos, porque son chicos que han nacido y crecido con estas nuevas tecnologías alrededor, forman parte de su vida cotidiana. Conscientes de ello, dentro de nuestro plan de estudios hay asignaturas troncales (civil, penal…) que abordan estos nuevos problemas jurídicos; e incluso tenemos algunas optativas, como “Comercio electrónico e Internet”, con las que tratamos de formar a los estudiantes en estas materias de rabiosa actualidad.
– Usted es catedrático de derecho procesal. ¿Cómo explicaría en que consiste la materia a alguien poco o nada ducho en la temática?
– Muy brevemente, le diría que cuando un conflicto jurídico no puede arreglarse amistosamente, a través de la negociación, no queda más remedio que acudir a los tribunales, a la Jurisdicción, para solucionar ese conflicto por medio de un proceso jurisdiccional. El derecho procesal es la disciplina que se encarga, básicamente, de explicar todo esto: la jurisdicción, el proceso, así como los derechos y deberes de los sujetos que intervienen en él. Y le diría también, desde la visión apasionada de quien se dedica a esto, que considero que es una materia muy importante, imprescindible para cualquier jurista: ¡no se puede ser un buen abogado, procurador, juez, fiscal… sin dominar el derecho procesal! Y creo que los estudiantes, ya desde el primer curso, lo perciben así, como uno de los ejes principales de su formación.
– El Derecho Europeo marca cada vez más la agenda legislativa también en España, como estado miembro de la UE. ¿Cómo valora a día de hoy la coordinación a nivel de coherencia entre la normativa europea y la española y hacia a dónde debe encaminarse?
– El derecho europeo (los tratados, reglamentos, directivas…) es parte integrante del ordenamiento jurídico de los Estados miembros, que son los primeros responsables de aplicarlo correctamente y, si es preciso –caso de las directivas– de transponerlo en el plazo establecido. Lamentablemente, algunos Estados –y el nuestro es uno de ellos– incumplen con cierta frecuencia este compromiso, infringen reiteradamente la legislación comunitaria: la UE nos ha dado muchos “tirones de orejas” por este motivo (céntimo sanitario, doctrina Parot, ayudas a los astilleros y a los clubes de fútbol, tarjeta sanitaria europea…) No debemos seguir por este camino, para ser miembro de un club hay que aceptar y cumplir todas sus normas.
Soy un firme defensor de la UE, de la integración europea, porque Europa no es sólo garantía de economía de mercado, sino también de libertad, de democracia y de seguridad. En estos días en que se habla tanto y con tanta preocupación del “brexit” del Reino Unido, si queremos que el proceso de construcción europea sea irreversible, debemos seguir avanzando, además de en la unión política, económica y social, en la unión jurídica: más Europa, y más derecho europeo.

– ¿Qué tipo de relación tiene, o ha sido, con Bufete Buades?
[roto lado=»right» texto=»Si queremos que el proceso de construcción europea sea irreversible, debemos seguir avanzando, además de en la unión política, económica y social, en la unión jurídica: más Europa, y más derecho europeo»]
– Aunque ya había oído hablar mucho de él, conocí personalmente a D. Joan Buades en un curso de postgrado sobre la nueva LEC que organizamos la Dra. Isabel Tapia y yo, celebrado en Palma en otoño del año 2000 y en el que el Sr. Buades participó como ponente. Enseguida me pareció que su perfil profesional era muy interesante, que podía ser un buen “fichaje” para la Facultad, así que le animé a colaborar regularmente con nosotros en el futuro, a concursar a una plaza de Profesor Asociado en cuanto se presentara una ocasión. Y la ocasión llegó en el curso 2001/2002, siendo yo Vicedecano de ordenación académica, cuando en la Facultad estábamos implantando el llamado Plan de 1997 (un plan de estudios de Licenciatura en Derecho que tuvimos en la UIB entre el viejo plan del 53 y el actual plan Bolonia) y se puso en marcha una importante pieza de ese plan, el “Prácticum” (una asignatura del 2º semestre de 5º curso totalmente práctica y que, por tanto, consideramos que debía estar a cargo de diversos profesionales del mundo jurídico: abogados, jueces, fiscales…), y el Sr. Buades fue uno de los profesionales que se hizo con una de las 9 plazas de Profesor Asociado que sacamos a concurso para impartir esa asignatura. Fue Profesor Asociado del Prácticum (concretamente del Prácticum de Tribunales, impartiendo Práctica Procesal Civil) hasta 2009. Después, ya con el vigente plan de estudios de Grado, ha sido –y lo sigue siendo en la actualidad– Profesor Colaborador del Departamento de Derecho Privado, colaborando en la docencia de la asignatura optativa de 4º curso “Medios alternativos de resolución de conflictos”, materia en la que es un gran especialista. También ha impartido en los últimos años un seminario sobre Arbitraje societario y Mediación concursal a los alumnos de Máster de Abogacía UIB-ICAIB. Así pues, a pesar de sus múltiples ocupaciones, el Sr. Buades lleva ya muchos años colaborando con nosotros en las tareas docentes, cosa que le agradecemos muchísimo, ya que para la Facultad es muy necesario, imprescindible, poder contar grandes profesionales del derecho en su plantilla de profesores: nadie mejor que ellos puede ofrecer a los estudiantes esa visión práctica del derecho que el plan Bolonia quiere potenciar.
En cuanto a su despacho, el Bufete Buades, creo que no descubro nada si digo que es uno de los despachos “locales” más importantes de Baleares, por el volumen de asuntos que lleva y por número de abogados que lo integran (algunos de ellos, dicho sea de paso, fueron alumnos, buenos alumnos de esta Facultad). Además, varios abogados del bufete han seguido la estela del Sr. Buades y se han implicado también en la docencia universitaria, se han incorporado a esta Facultad como Profesores Asociados: Carlos de la Mata, Lorenzo Salvà, Miguel Reus…
En definitiva, la relación que tengo –que esta Facultad tiene– con el Bufete Buades es una relación larga en el tiempo y muy fructífera en el terreno académico: por lo que acabo de explicar, este bufete es –si se me permite la expresión– una buena “cantera” de Profesores Asociados de la UIB. Y espero que siga siendo así.
– No son pocos los procesos penales de gran envergadura que se están juzgando en los últimos años en los tribunales de Baleares. Desde su experiencia como magistrado, y sólo desde el punto de vista técnico, ¿qué opinión le merece el desarrollo del juicio por el Caso Nóos, uno de los más mediáticos, sino el que más, de la historia reciente de España?
– Sobre la instrucción y el juicio por el caso Nóos podríamos estar hablando horas, días… Es un tema que da para hacer varias tesis doctorales en Derecho penal y procesal: la imputación y desimputación de la Infanta Cristina durante la instrucción; la pretensión de la defensa de Iñaki Urdangarín y de la Fiscalía Anticorrupción de que la investigación dejara de estar en manos del Juez Castro y pasara al Tribunal Superior de Justicia de Valencia; el intento del Fiscal de imputar a la Abogado de Manos Limpias, única acusación que ve indicios delictivos contra la Infanta; el “fuego procesal” cruzado entre el Juez Instructor y el Fiscal… Todo esto, y mucho más, a lo largo de nada menos que 5 años y medio de instrucción y 6 meses de juicio oral, con 6 acusaciones personadas, 18 acusados, más de 300 testigos… Habrán transcurrido más de 6 años entre la iniciación de este macro-proceso y la sentencia; y no acabará aquí la cosa, porque seguramente esta sentencia será recurrida en casación por alguna de las partes; en definitiva, la respuesta judicial llegará, sí, pero tarde, muy tarde. Yo creo que la justicia lenta es justicia, pero es menos justicia.
No hay tiempo aquí para comentar éstos y otros muchos aspectos interesantes de este caso; pero hay algo que considero que debe destacarse: el juicio por el caso Nóos ha servido para demostrar –en contra de lo que muchos afirman– que la justicia es igual para todos. Cristina de Borbón, hermana del Rey e Infanta de España, se ha sentado finalmente en el banquillo de los acusados, no ha sido exonerada de esa “pena” por la Audiencia Provincial de Baleares en aplicación de la denominada doctrina Botín. Habrá que ver qué dice el tribunal en su sentencia, si la Infanta es o no condenada por cooperar en dos delitos fiscales de su marido. En cualquier caso, me parece que hay que señalar la gran profesionalidad, la independencia e imparcialidad que han acreditado durante todo el juicio oral las Magistradas Samantha Romero, Eleonor Moyá y Rocío Martín (por cierto, la primera ex-alumna y la segunda ex-profesora Asociada de esta Facultad); es una de las consecuencias positivas que nos deja el caso Nóos: en esta ocasión, la justicia ha funcionado correctamente.
– Se habla y mucho durante estas semanas de la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal y los problemas derivados que denuncian los fiscales para evitar el archivo de multitud de causas abiertas. ¿Cómo valora esta ley que entró en vigor el 6 de junio?
– La reforma procesal penal de 2015, que es la enésima “reforma-parche” de nuestra vetusta Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1882, merece, a mi juicio, una valoración global positiva. Esta reforma introduce en la Justicia penal nuevas e importantes medidas de agilización, de investigación (regulación de las medidas de investigación tecnológica, necesaria y urgente ya que la LECRIM únicamente contemplaba hasta ahora la interceptación de las comunicaciones postales, telegráficas y telefónicas) y de fortalecimiento de garantías procesales (sustitución del término “imputado” por “investigado”, generalización de la segunda instancia penal, establecimiento de un mecanismo de revisión de las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, reforzamiento del derecho de defensa en todos los estadios del proceso penal…).
De entre las nuevas medidas introducidas por la reforma de 2015 para agilizar la Justicia penal y evitar dilaciones innecesarias de los procesos (modificación de las reglas de conexión delictiva con la finalidad de evitar el incremento de las llamadas “macrocausas”, no remisión a los juzgados y al Ministerio Fiscal de los atestados policiales relativos a delitos sin autor conocido, la regulación de un nuevo proceso por aceptación de decreto del fiscal o monitorio penal a fin de ofrecer una respuesta punitiva muy rápida a los delitos de escasa gravedad…), sin duda la medida “estrella” y la que más repercusión mediática ha tenido ha sido la fijación de plazos máximos para la instrucción: la fase de investigación del proceso penal se limita temporalmente a seis meses para las causas sencillas y a dieciocho para las complejas, unos plazos que el legislador de la reforma de 2015 califica de “realistas” y “fiables”.
Las asociaciones de fiscales han alertado sobre el riesgo de impunidad que comporta el transcurso de los referidos plazos máximos. No obstante, ese riesgo me parece a mí que es realmente bajo: la reforma de 2015 ha establecido un listado de supuestos bastante amplio en los que se considerará que la investigación es “compleja”, por lo que no será infrecuente en la práctica que una instrucción que entrañe cierta dificultad y precise de más tiempo para concluir sea declarada compleja y pueda así durar hasta un máximo de 18 meses, prorrogable, además, una primera vez por igual o inferior plazo, a solicitud del fiscal, y excepcionalmente prorrogable otras veces, no sólo a instancia del fiscal sino también del resto de partes personadas, cuando concurran causas que lo justifiquen. Más aún: todos los plazos anteriores quedan interrumpidos mientras que las actuaciones se hallen bajo secreto o cuando se acuerde el sobreseimiento provisional de la causa (nueva redacción del art. 324 LECRIM). Por lo tanto, no se trata en realidad de un horizonte infranqueable y relativamente corto en el tiempo, sino de un horizonte flexible y que puede rebasar incluso los 36 meses, 3 años de duración.
– Cuando no amplía conocimientos sobre leyes, ¿qué otro tipo de lecturas suelen ocupar su tiempo?
– Me gusta mucho la novela histórica (Robert Graves, Pérez Galdos, Hugh Thomas, Santiago Posteguillo, Ken Follett…), en particular la ambientada en el Egipto faraónico (Christian Jacq y Terenci Moix); y también, seguramente por deformación profesional, la novela de temática jurídica, de ficción legal (John Grisham, Scott Turow, Robert Traver, Harper Lee, Borja Martínez-Echevarría…).
Pero últimamente la lectura ya no es lo que más me entretiene en mi tiempo libre; supongo que es una reacción inconsciente frente a mi trabajo, que me obliga a leer muchísimas horas al día. Durante los fines de semana y las vacaciones lo que más me divierte es hacer deporte, sobre todo tenis y pádel. Soy un fan del tenis, me apasiona desde que era un niño y aprovecho las vacaciones de verano para retomarlo, para entrenar y apuntarme a algún torneo de veteranos: me encanta la adrenalina de la competición. Por supuesto, soy un gran admirador de nuestro Rafa Nadal, le sigo por televisión y en vivo siempre que puedo; sería fantástico verle morder su décima Copa de los Mosqueteros en París.
También me encanta viajar, hacer de vez en cuando una escapada con mi mujer o con ella y nuestros hijos o con amigos; para mí, sin duda es la mejor forma de romper con la rutina, de “desconectar” por completo. Mallorca es un lugar maravilloso para vivir, pero el mundo es demasiado bonito como para quedarse en casa y no salir a verlo.